Las medidas de mitigación vial son soluciones técnicas orientadas a reducir, gestionar o compensar los impactos que un proyecto puede generar sobre el sistema de movilidad local.
Cuando un proyecto modifica las condiciones de accesibilidad, circulación, seguridad vial, operación de la red o desplazamiento de los usuarios, puede ser necesario definir medidas que permitan mejorar su relación con el entorno. Estas medidas pueden ser físicas, operacionales o de gestión.
¿Para qué sirven las medidas de mitigación vial?
Su propósito es contribuir a que el proyecto se integre de mejor manera al sistema vial, reduciendo conflictos, mejorando condiciones de operación y favoreciendo desplazamientos más seguros y ordenados. En términos prácticos, pueden ayudar a mejorar accesos vehiculares o peatonales, ordenar flujos de circulación, reducir conflictos entre modos de transporte y mejorar condiciones de seguridad vial.
¿Cuándo pueden requerirse?
Las medidas de mitigación pueden requerirse cuando un proyecto genera efectos sobre la movilidad del entorno. La necesidad no depende únicamente del tipo de proyecto, sino de su relación concreta con la movilidad local, su escala, ubicación, accesos, flujos esperados y condiciones del entorno.
Tipos de medidas de mitigación vial
1. Medidas de accesibilidad
Buscan mejorar o resolver la forma en que el proyecto se conecta con la red vial. Pueden incluir definición o ajuste de accesos vehiculares, mejoramiento de accesos peatonales, adecuación de radios de giro y ordenamiento de ingresos y egresos.
2. Medidas de operación vial
Buscan mejorar el funcionamiento de la red vial asociada al proyecto. Pueden incluir ajustes en sentidos de circulación, pistas de viraje, regulación de maniobras y control de conflictos operacionales.
3. Medidas de seguridad vial
Buscan proteger a los distintos usuarios de la vía. Pueden incluir pasos peatonales, rebajes de solera, barreras o elementos de canalización y mejoramiento de visibilidad.
4. Señalización y demarcación
La señalización y demarcación vial son herramientas esenciales para ordenar la circulación, regular movimientos, advertir condiciones y mejorar la comprensión del espacio urbano.
¿Qué criterios técnicos deben considerarse?
Las medidas de mitigación deben ser proporcionales al impacto identificado, técnicamente viables, coherentes con el entorno urbano y ajustadas a la normativa aplicable. Una medida sobredimensionada puede generar problemas operacionales; una medida insuficiente puede no resolver los impactos del proyecto.